miércoles 27 de mayo de 2009

1. Sordomudo, audioimpedido, no-oyente y otras demagogias sobre la persona Sorda: Algunas definiciones básicas en 5 minutos

Advertencia: Si usted es una persona experimentada con un gran conocimiento sobre los sordos y un fundamento conceptual apoyado por un buen número de posgrados o por una carrera afín a la problemática de la Sordera, quizá con una trayectoria de varios años, corre el riesgo de perder 5 minutos de su vida. Porque lo expresado a continuación es un breve (pero muy breve) acercamiento para los que no están familiarizados con los Sordos. Por lo tanto está a tiempo de pasar a una lectura más interesante en términos académicos, le recomendamos la sección "lingüística" o "reflexiones sobre la interpretación".
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Bueno. Si ha decidido continuar, lo agradecemos. Esta entrada le tomará 5 minutos leerla (eso creemos), por lo cual ya ha gastado medio minuto. El asunto de los "5 minutos" es por el promedio estadístico de visitantes que refleja mi blog. 5,4 minutos se demoran en promedio los lectores en mi blog: entran, leen 5 minutos y se van... hace poco algunos amigos me regañaron porque al comentar el anterior promedio me dijeron... -eso no es verdad, yo que día me demore como una hora leyendo en tu blog... ¿y entonces?. No lo puedo negar, como lo dice una afamada frase de umberto de Eco, "la estadística es la ciencia por el cual si una persona comió un pollo y el otro no comió nada; en promedio cada uno comió medio pollo".

En fin, ahí les va nuestra primera entrega de definiciones:

1. Sordomudo, audioimpedido, discapacitado, no oyente y otras demagogias acerca de la personas Sorda.
El lenguaje -esa facultad humana por excelencia- nos ha permitido reducir nuestra experiencia codificándola o “rotulándola” en palabras las cuales hacen posible que por medio de la lengua (sistema de diferencias producto social del lenguaje[1]) nos refiramos a las cosas de este mundo de diferentes maneras. La sociolingüística ha contribuido en señalar la existencia de variedades en el uso de la lengua, las cuales parten de las diferencias de regionales y sociales. Dichas variedades atraviesan sensiblemente las concepciones e imaginarios sobre nuestro entorno, las personas y las expectativas de vida que se reflejan en el uso de normas sociolingüísticas de la lengua; existen pues, normas estándares de uso así como normas académicas, religiosas, jurídicas, clínicas etc.
Es por tal razón que existe una considerable cantidad de términos para referirse a la personas con discapacidad auditiva, cada uno con su propia concepción y sistema de valores. Mostraré entonces, brevemente porque no se utilizarán ciertos términos en las entradas de este blog, siguiendo una norma académica y ante todo, cultural.
1.1 Sordomudo: Persona que no oye ni habla de nacimiento. Aunque este término es técnicamente válido, es el más detestado por la comunidad Sorda colombiana. Nunca se le ocurra decirle aquí en Colombia sordomudo a una Persona Sorda pues incurriría en una ofensa, debido a las implicaciones sociales que conlleva el término. La sociedad a través de la historia han asociado la sordomudez con bajos niveles de escolaridad, incapacidad, servidumbre en oficios de carpintería y costura... y algunos hasta con el retraso mental y la enfermedad. Para los Sordos, sordomudo es el equivalente de otros términos denigrantes como manco, tuerto, mocho, marimacha, corroncho, invalido (in-valido, que no vale) boyaco, boquinche, patitorcido etc. Siguiendo la terminología utilizada en diversos estudios y por respeto a las construcciones sociales y culturales de la comunidad Sorda borramos de nuestro vocabulario y del blog este término, esta es entonces la última vez que lo mencionaremos.
No sé si en los demás países la acepción del término (ese que no mencionaremos más) pragmáticamente tiene el mismo sentido, estoy hablando pues de Colombia.
1.2 Audio impedidos: Debido a los cambios sociales que ha sufrido nuestra sociedad, cada vez las personas son más conscientes del llamado por Vicente Romano “uso perverso del lenguaje” y tratan de crear fórmulas terminológicas que sirvan de alternativas para minimizar el impacto denigrante que pueden hacer algunos términos (aunque eso muchas veces no cambia en nada las cosas). Por tal razón, lo que llega a suceder es que los neologismos han logrado sólo trasladar los estereotipos sociales en otras formas léxicas. En conclusión, muchos de estos términos reflejan también algún grado de sesgo. Por ejemplo, aunque el término audioimpedido describe el efecto físico de la sordera, sigue poniendo énfasis en la incapacidad.
Habrá que preguntarse si las personas invidentes se sentirían cómodas como viso-impedidas o alguien que le cueste amar acepte que lo llamen "filo-impedido".
1.3 No-oyente: De igual manera, un término que pretende evitar herir a la persona con discapacidad auditiva al decirle que es SORDA. Pero en lugar de decirle Sorda –cosa que como veremos no ofende a la mayoría de los Sordos- lo que si se hace es negarla como oyente, y si existe el imaginario social de que ser oyente es ser normal, se le niega como tal, se le niega como persona normal. Si ellos (los sordos) son los No-oyentes, ¿Los oyentes que venimos siendo? ¿Los no-sordos? ¿Los no-invidentes? ¿Los no-retrasados mentales? ¿Los no-anormales? Tengo el presentimiento de que el término No-oyentes fue creado por oyentes que en el fondo consideran que los sordos (Los no-oyentes) no les llegan a su talla.
1.4 Discapacitado, en condición de discapacidad: El término “discapacitado” puede mal interpretarse en el subconsciente, pues la persona en realidad no está discapacitada, sólo una parte de ella está en una situación o una condición de discapacidad como lo puede estar cualquier otro. Una persona en silla de ruedas no está “discapacitada”. Es capaz de pensar, de trabajar (algunos ganan más que algunos de nosotros) lo único es que no está en condiciones de caminar, así como una persona obesa no estaría en condiciones de pasar por la puerta de una buseta, o un hombre no estaría en condiciones de levantar a su esposa y llevarla alzada hasta la alcoba; tanto la persona en silla de ruedas, como la obesa, o el marido debilucho o cualquiera que use gafas como yo, está en una condición de discapacidad, es decir, no es capaz, o no puede hacer algo en determinado momento. Por tal razón, en los documentos legales e internacionales -como la reciente Convención de la ONU sobre discapacidad- se utiliza la expresión técnica Persona en Condición de Discapacidad Auditiva.
1.5 Sordo (con mayúscula): Sin embargo, hemos optado por utilizar la palabra Sordo (así con mayúscula) para referirnos a la condición socio-antropológica que impone la sordera, alejándonos de una perspectiva clínica que dibuja a dicha población como personas enfermas que necesitan curarse, rehabilitarse, para en consecuencia “normalizarse”. Es necesario señalar que muchas personas Sordas se sienten orgullosas de serlo. Se sienten un pueblo, una estirpe, una etnia o como lo dijo una vez un blogger Sordo “la muy adaptable subespecie sorda de la raza humana”[2]. Ser Sordo, pues, se construye como una entidad cultural[3] fuertemente colectivista. La cosmovisión del silencio, el mundo de las imágenes.

[1] Utilizando la definición clásica de lengua.
[2] Deaf in the City (http://surdus.blogspot.com/2005_03_01_archive.html Citado en: http://www.cultura-sorda.eu/resources/Laurent_City_y_Utopia_Sorda.pdf)
[3] Entendiendo lo cultural, como la red de relaciones simbólicas que nos rodea, la trama de significados donde nos desarrollamos como seres sociales.

2 Comentarios:

Datacrime dijo...

muy complicado esto de como llamar a alguien, sabes la verdad eso de que las personas creen que los sordos son ignorantes están alejadas de la realidad es mas he conocido sordos con mas cerebro que la mayoría de políticos que discursan por horas burdas mentiras así que ni el que oye es mas que el que no oye, ni el que no oye es mas que el que si oye. todos sin excepción somos iguales.

| A | L | E | dijo...

Por lo menos en la Argentina las personas de más edad suelen usar el término "sordomudos", lo cual no es cierto por el hecho de que no son mudos, simplemente muchos de ellos no han tenido la posibilidad de aprender a usar sus cuerdas vocales, lo cual no es lo mismo que ser mudo ni mucho menos.

Por otro lado nuevas generaciones, al pensar que la palabra "sordo" es peyorativa o denigrante, tratan de usar palabras que, a su entender, suavizen el concepto: no oyentes, audioimpedidos, etc.

Y como yo insisto, antes que me miren con una mirada sorprendida: "Son SORDOS y no es un insulto". Al igual que yo soy hombre y otras personas son mujeres, argentino y otros japoneses, morocho y otros rubios... hay sordos y oyentes, tan simple como eso.

La única diferencia, que incluso la mayoria de los sordos hacen, es si uno es completamente sordo (a los cuales se refieren como "sordo" a cecas) o si tiene todavía algún porcentaje de audición (a los que se los llama "hipoacúsicos"). Incluso hay señas diferentes para referirse a ambos. Solamente a título informativo, cuando dos sordos se conocen por primera vez, una de las primeras preguntas que suele surgir es: "¿Sos sordo o hipoacúsico?", pero no pasa más allá de eso y ambos son aceptados dentro de la comunidad Sorda. Por lo que conozco de haber estado con sordos en EEUU por 6 meses guarda una similaridad con los términos "Deaf" y "Hard of Hearing" (HoH, HH) en inglés.

Y dicho sea de paso creo que fueron más de 5 minutos :)

Muy buena la explicación.

Alejandro Nebbia
Paraná, Argentina

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